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Meditación de la Mañana – Empieza el día con intención y gratitud

Ejercicios para integrar la práctica

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Transformar Pensamientos y Crear Nuevas Perspectivas

Después de esta meditación, te invito a realizar una práctica sencilla pero
poderosa. Este ejercicio te ayudará a observar tus pensamientos con mayor
claridad, darles un enfoque más constructivo y fortalecer emociones que te
ayuden a sentirte mejor en este momento.

Paso 1: Escribe tus pensamientos

Coge un papel o tu diario y escribe los pensamientos que te preocupan o te
generan ansiedad. No los filtres, simplemente deja que salgan.
Recuerda: Escribirlos no les da más poder, al contrario, los hace conscientes y te
permite observarlos desde afuera.
Ejemplo:
“Me siento débil y sin control sobre lo que está pasando.”
“No sé si seré capaz de afrontar lo que viene.”

Paso 2: Encuentra una nueva perspectiva

Ahora, al lado de cada pensamiento, escribe una nueva manera de verlo. No se
trata de forzarte a pensar positivo, sino de encontrar una perspectiva que te
ayude más.
Pregúntate:

  • ¿Este pensamiento es completamente cierto?
  • Si se lo dijera a un ser querido en mi situación, ¿cómo lo reformularía?
  • ¿Hay algo en mí que me ayude a afrontarlo mejor?
    Ejemplo:
    ❌ “Me siento débil y sin control sobre lo que está pasando.”
    ✅ “Hoy mi cuerpo está pasando por un proceso, pero cada día me acompaña y
    hace lo mejor que puede por mí.”
    ❌ “No sé si seré capaz de afrontar lo que viene.”
    ✅ “No tengo todas las respuestas ahora, pero he superado otros momentos
    difíciles y tengo recursos dentro de mí.”

Paso 3: Integra este cambio en tu día

Reflexiona: ¿Qué pequeña acción puedes hacer hoy para reforzar este nuevo
pensamiento en tu vida?

Los pensamientos influyen en cómo nos sentimos y actuamos. Para que esta
nueva perspectiva se haga más natural, puedes acompañarla con una acción
sencilla que la refuerce en tu cuerpo y en tu día a día.
Ejemplos de pequeñas acciones:

  • Si elegiste un pensamiento de calma, respira profundamente varias veces
    cuando te sientas tenso.
  • Si tu nuevo pensamiento es de confianza, dilo en voz alta frente al espejo.
  • Si trabajaste la gratitud, toma un momento para agradecer algo de tu día.
  • Si buscaste más bienestar, mueve tu cuerpo con suavidad, estírate o sal a
    caminar unos minutos.

Escribe qué acción elegirás hoy y pon la intención de hacerlo.
Recuerda: Este proceso no es inmediato, pero cada vez que lo practicas estás
sembrando semillas de cambio. Con el tiempo, estas pequeñas acciones van
creando una nueva forma de vivir.